Vivir las mil y una noches en un riad marroquí

Vivir las mil y una noches en un riad marroquí

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Antiguamente eran residencias de familias nobles. Hoy, se han convertido en auténticos tesoros estéticos. Vivir las mil y una noches en un riad marroquí

 

La palabra riad en árabe designa al edén, un jardín; este término se aplica, también, a una casa cuyas habitaciones se distribuyen en torno a un patio interior. A menudo, el piso está cubierto con mosaicos (zelliges) y, en el centro, destaca una fuente rodeada por un jardín geométrico, en el que abundan las plantas aromáticas.

Cuando atraviesas la puerta de un riad tienes la sensación de que el tiempo se detiene. Todo está en calma. Estos edificios tienen una decoración mágica digna de las Mil y una noches… son genuinos oasis en nuestro trayecto. Cada habitación es diferente, cada rincón exquisito, un verdadero placer para nuestros sentidos…

Vivir las mil y una noches en un riad marroquí

Y la fiesta no ha hecho más que empezar, si hay un arte que los marroquíes dominan es el arte de recibir. Te sentirás como un rey porque en los riads se cultivan la hospitalidad, la belleza, la sensibilidad y la tranquilidad en partes iguales.

Vivir las mil y una noches en un riad marroquí

Cada riad es diferente, por eso tomate tu tiempo para elegir el tuyo porque será el escenario de una experiencia memorable en tu viaje.

Vivir las mil y una noches en un riad marroquí

Si quieres zambullirte de lleno en las costumbres marroquíes, elige un riad con hamman. En Marruecos existe una verdadera cultura de la purificación del cuerpo.  Podrás disfrutar de sus rituales de belleza ancestrales: exfoliaciones, envolturas, masajes y de los embriagadores aromas a miel, ámbar, rosa, cedro… Estás a punto de descubrir las virtudes del aceite de argán.

Vivir las mil y una noches en un riad marroquí

Terminada la experiencia en el Hamman, te propongo la terraza de la azotea para contemplar otro espectáculo: el atardecer en la ciudad y la llamada a la oración. Todo, mientras saboreas un té a la menta con esos dulces que te transportan a tu más tierna infancia.

restaurant riad

Después de contemplar este espectáculo, casi seguro habrá llegado la hora de la cena. Uno de los atractivos del viaje a este país es degustar su deliciosa cocina, sabores mediterráneos y reinterpretados por un universo de especias y… ¡Sorpresa! Podrás regar la cena con un buen vino de Meknes. Esto no te lo esperabas ¿verdad?

Una vez terminada esta voluptuosa ruta por el riad, prepárate para dormir mecido por el ruido de la fuente…

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