Elegir un lugar para una cena romántica  en París, la capital del amor, no es tan sencillo como puede parecer a primera vista. Una de las claves para lograrlo es huir de los centros de peregrinación turística y también de los elegidos por los cazadores de tendencias…

El objetivo es encontrar un marco agradable y un ambiente de tranquilidad y por supuesto una cocina a la altura de las circunstancias.

Pues bien esta es nuestra selección para ayudaros a conseguir esa cena romántica inolvidable:

Hotel Particulier en Montmartre

Entenderás porqué ésta es una dirección secreta en París cuando consigas franquear su verja… ¿Quién podría imaginarlo? Prepárate para descubrir uno de los sitios con más encanto de París. En el bullicioso Montmartre, un hotel de cinco estrellas exclusivo y secreto para celebrar esa cena para dos. Un increíble jardín y una cocina tradicional entre velas y terciopelos.

http://hotel-particulier-montmartre.com/

Le Restaurant de l’Hôtel

Es el hotel en el que vivió Oscard Wilde, es también, Saint-Germain-des-Prés en estado puro. Un hotel de solo veinte habitaciones pero que es toda una institución en París. El restaurante, galardonado con una estrella Michelin, es un lugar exquisito en el que degustar cocina clásica francesa reinterpretada por el chef Julien Montbabut

http://www.l-hotel.com/fr-fr/le-restaurant/le-restaurant.htm

1728

En pleno faubourg Saint-Honoré, en un edificio construido en 1728 que fue la vivienda de Lafayette. La idea de los propietarios es crear un marco incomparable de música y objetos de arte para degustar su cocina internacional y sus bodegas.

En palabras de sus propietarios: Un sitio que abre pronto y cierra tarde y del que te costará regresar a la vida real…

http://www.restaurant-1728.com/accueil-fr.html

Lapérouse

Este restaurante fundado en 1766 por Lefèvre fue conocido por su excelente cocina y la calidad de su bodega. Era frecuentado por Zola, Guy de Maupassant, Alexandre Dumas, Victor Hugo, Flaubert…

El edificio era un hotel particular y en la segunda planta tenía habitaciones privadas. La criminalidad era muy importante en aquella época y todas las transacciones se hacían en efectivo. Lefèvre tuvo la idea de proponer a sus clientes las habitaciones privadas para que pudieran hacer sus cuentas de manera discreta, así nacieron los célebres reservados de Lapérouse.

Traspasar la puerta de Lapérouse es hacer un viaje al siglo XVIII. Todos los detalles decorativos han sido mantenidos para preservar el ambiente. Las vistas sobre el Sena son extraordinarias y un agradable ambiente de calma permite a los clientes disfrutar de las delicias de su cocina.

En su página web encontrarás fotos de los s reservados (salons privés), en los que los camareros no entrarán si no los llamáis con una campanilla.

http://laperouse.com/fr/sal/belle-otero.html

La Gran Cascade

En el corazón del Bosque de Bolonia, en un pabellón de caza construido en 1850 para Napoleón III que fue también restaurante en la exposición universal de 1900. Un entorno magnifico que se acompaña por la cocina creativa de Fréderic Robert.

Un dimanche a París

En un pasaje histórico de París, la Cour de Commerce Saint André, un pequeño restaurante “cosy”. Una oferta completamente diferente basada en una cocina de temporada y la especia de cacao que inspira sus menús. El objetivo, en palabras de su creador, compartir la felicidad, darse el tiempo para descubrir y degustar y para sumergirse en el universo del chocolate y aprender su poesía.

http://www.un-dimanche-a-paris.com/

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