Es junto con la Torre Eiffel y la catedral de Notre Dame uno de los símbolos de París. Fue Napoleón quien ordenó su construcción después de la batalla de Austerlitz para conmemorar las victorias de sus ejércitos.

En su base se encuentra la Tumba del Soldado desconocido, en honor a los soldados franceses que murieron en la Primera Guerra Mundial. Hay una llama continuamente encendida que es alimentada por las asociaciones de excombatientes.

Tiene unas dimensiones de 50 metros de altura, 45 metros de ancho y 22 de profundidad. Este monumento neoclásico está inspirado en el Arco de Tito de Roma. Posee una estatua en cada uno de sus cuatro pilares (El Triunfo, La Resistencia, La Paz y La Marsellesa)