Los secretos del Palais Royal, el gran olvidado

Los secretos del Palais Royal, el gran olvidado

publicado en: Qué ver en París | 0

Se dice del Palais Royal que es un oasis en el que el tiempo se detiene. Uno de esos raros lugares de París en los que reina la calma. Es, también, el gran olvidado de las rutas turísticas.

Los secretos del Palais Royal, el gran olvidado

Situado enfrente del Louvre, este palacio fue construido para el Cardenal Richelieu por Lemercier, el mismo arquitecto  que construyó la Sorbona.  En aquella época Richelieu era Primer Ministro del rey (Presidente del Consejo de Francia);  deseaba instalarse cerca del Louvre que era entonces la residencia de Luis XIII.

Al fallecer el Cardenal legó el palacio a Luis XIII. Después, cuando el rey muere, es la reina viuda y regente, Ana de Austria, quién se instala en el palacio con sus hijos Luis XIV y Felipe de Orleans. En 1692 Luis XIV le regaló el palacio a su hermano Felipe Duque de Orleans. El palacio perteneció a la familia Orleans hasta 1793.

Los secretos del Palais Royal, el gran olvidado

Actualmente es la sede del Consejo de Estado, del Consejo Constitucional y del Ministerio de Cultura y Comunicación.

También podemos encontrar allí la Comédie-Française, el teatro del Palais Royal y el restaurante Le Grand Véfour cuya decoración fue inscrita como monumento histórico. En el patio de honor los transeúntes juegan entre las columnas de Buren y fotografían las dos fuentes móviles de Pol Bury

 Los secretos del Palais Royal, el gran olvidado

 

Los secretos del Palais Royal

  • Curiosamente, es el propio rey, Luis Felipe de Orleans, quien convierte los jardines del Palais Royal en lugar de reunión para los librepensadores. Los jacobinos, el ala más radical de la Revolución Francesa, se reunían en el Café Corazza de la rue Montpensier. El Palais Royal se transformará en aquella época en el corazón de la Revolución Francesa.
  • En el siglo XVIII el Palacio era un lugar de diversión y también de prostitución. La policía no tenía competencias para ejercer sus funciones en el dominio del Palais Royal por ser la residencia del rey. En los soportales se instalaron toda clase de boutiques desde loterías clandestinas, casas de juego, a tiendas de obras pornográficas compartían el espacio con boutiques de lujo, cafés y teatros… Por la noche los jardines se transformaban en un burdel cuando aparecían las prostitutas que vivían en los apartamentos.
  • El espectáculo siempre estuvo presente en el Palais Royal. Richelieu tenía su propio teatro, más tarde será la Comédie Française la que se instale en Palais Royal y en 1790 el teatro Montansier que será el teatro del Palais Royal
  • Escritores famosos como Colette, Cocteau o Stephan Zweig atraídos por la calma del lugar en los apartamentos que rodean los jardines del Palais.

Los secretos del Palais Royal, el gran olvidado

  • En el jardín hay un pequeño cañón instalado, fue fabricado por un relojero llamado Rousseau, se disparaba a las doce del mediodía porque una pequeña lupa hacía arder una mecha con los rayos del sol. Este original reloj permitía a los parisinos poner en hora sus relojes una vez al día.

 

Dejar una opinión