La barcaza de Le Corbusier, de ser un museo a hundirse

La barcaza de Le Corbusier, de ser un museo a hundirse

publicado en: Actualidad | 0

Louisa-Catherine, había sido clasificada monumento histórico y estaba destinada a ser un museo y centro cultural. La barcaza de Le Corbusier, de ser un museo a hundirse

Este Peniche (barcaza) fue restaurado por Le Corbusier  y que durante años había sido un asilo flotante, se ha hundido en el Sena este fin de semana. Al disminuir el nivel del agua en el Sena, una parte de su superficie había quedado sobre el muelle. Durante los trabajos para hacerla volver al río, se ha abierto una vía que provocó que en unos veinte minutos Louisa-Catherine desapareciera por completo de la superficie y fuera a parar al fondo del río.

La barcaza de Le Corbousier, de ser un museo a hundirse

Llevaba años amarrada en el muelle de Austerlitz. Fue construida en 1915 y, durante la Primera Guerra Mundial,  transportaba carbón entre Ruan y París. En 1929 fue restaurada por Le Corbusier y se convirtió en un asilo flotante para las personas sin recursos. El entonces joven arquitecto diseño tres dormitorios enormes en los que se instalaron 160 camas con sus correspondientes taquillas. Sobre el puente instaló un jardín.

Estuvo funcionando como asilo hasta 1994. En 2006 el peniche fue vendido a un particular. Se creó entonces la asociación Louisa- Catherine que iba a servir para recaudar fondos para su restauración. Sus nuevos propietarios querían convertirla en un museo y centro cultural. Los trabajos de restauración se estaban llevando a cabo en estos momentos.

A pesar de la gravedad, la situación no es irreversible. Los propietarios quieren crear una cuenta en Kiss Kiss Bank Bank, el conocido crowdfunding (empresa de financiación colectiva por internet). El objetivo es recaudar los fondos necesarios para pagar una grúa que pueda sacarla del Sena y salvar a Louise-Catherine. Sin embargo, el nivel actual del Sena, debido a la crecida, no permite que los submarinistas puedan descender para evaluar la magnitud de los daños.

Esperemos que los propietarios consigan hacer realidad sus deseos porque era el único peniche del Sena clasificado monumento histórico.

La barcaza de Le Corbusier, de ser un museo a hundirse

Dejar una opinión